Skip to main content

La mujer que se anticipó al porvenir

La mujer que se anticipó al porvenir

Artículo de opinión de Carmen López, abogada y ex presidenta de AJE Galicia

“Ese mozo imberbe, todo corazón, soy yo”, ese estudiante vestido con levita, sombrero y una inagotable sed del conocimiento era en realidad la mujer del porvenir. Hace dos siglos, un 31 de enero, Concepción Arenal venía al mundo condenada por su condición de mujer. Y es que Concepción viviría marcada por el destino agridulce de las que nacieron para ser pioneras.

Su condición de mujer le negaría, entre otras muchas cosas, el título de Derecho para el que había estudiado, un sillón más que merecido en Real Academia de la Lengua y el reconocimiento en su país que, sin embargo, sí encontró en el plano internacional. Al fin y al cabo, su patria era el mundo, a través de una red invisible formada por “lazos del corazón y el entendimiento”, más allá del odio, en donde “la ciencia y el amor se hacen cosmopolitas”.

Pero Concepción Arenal nunca claudicó, y eso fue lo que la convirtió en alguien extraordinariamente grande porque, atendiendo a una de sus máximas, “todas las cosas son imposibles mientras lo parecen” y conforme a esa rebeldía y a ese convencimiento vivió. Posiblemente por eso decidió ser “esa voz que se alza pronunciando un monólogo que pocos oyeron”, tal y como denunciaría otra grande de su época, Emilia Pardo Bazán.

Concepción Arenal se revolvió contra el destino que la sociedad había determinado para ella y, con su gesto, sin duda alguna, contribuyó a cambiar el de todas. Diecisiete años después de su muerte se permitiría con carácter general la matriculación de mujeres en la Universidad, empezaba poco a poco a materializarse lo que ella habría defendido en su tratado “La Mujer del Porvenir”.

Pero Concepción Arenal no fue solo una pionera del feminismo, sería injusto reducir sus conquistas a una cuestión de género, últimamente se da un fenómeno perverso, es fácil aceptar la voz de las mujeres cuando hablan de “cosas de mujeres”, pero la proyección disminuye cuando el “discurso” excede de este ámbito. Por eso es importante reivindicar a la Concepción feminista, pero también a la jurista, a la ensayista, a la humanista, a la reformadora…

Es posible que Concepción Arenal sea una de las figuras femeninas que más calles, estatuas y edificios ha bautizado en nuestro país, nuestras instituciones se llenan estos días de actos de reconocimiento para ella. Sinceramente creo que no hay mayor homenaje que rescatar sus pensamientos, sus reflexiones, su obra… La de Concepción Arenal era para muchos una de las mentes más brillantes del siglo XIX, una mujer inconformista, dispuesta a enfrentarse a sus propias contradicciones si esto servía a un objetivo para ella supremo.

Concepción Arenal se anticipó al Porvenir y se convirtió ella misma en un ejemplo vivo de esa mujer cultivada que, desde un plano de igualdad, lucharía contra la marginalidad del resto. Hace doscientos años Concepción Arenal vio por primera vez la luz en esta esquina del mundo, posiblemente sin que nadie sospechase que, desde entonces, ya nos abandonaría nunca.