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La crisis demográfica, combustible para los incendios

La crisis demográfica, combustible para los incendios

Los territorios que pierden población son los que más arden, según el nuevo estudio del Eixo Atlántico elaborado por Juan Picos. Acceda al informe 

La despoblación y el envejecimiento del medio rural incrementan la vulnerabilidad frente a los grandes incendios forestales. Esta es la principal conclusión del informe «Análisis de la relación entre la despoblación rural y el cambio en los regímenes de incendios en el suroeste europeo», impulsado por el Eixo Atlántico y elaborado por el ingeniero forestal Juan Picos, que sitúa la revitalización del territorio como una de las principales herramientas de prevención. 

La Diputación de Lugo acogió la presentación del estudio, que pone de manifiesto que los territorios que pierden población y envejecen registran una mayor superficie afectada por el fuego y una exposición creciente a incendios de gran magnitud.

En el acto, encabezado por la presidenta de la Diputación de Lugo, Carmela López; intervino el secretario general del Eixo Atlántico, Xoán Vázquez Mao; y del autor del informe, Juan Picos, profesor de Ingeniería Forestal de la Universidad de Vigo.

El estudio analiza la evolución demográfica y los incendios registrados entre 2016 y 2026 en más de 4.400 unidades administrativas de España, Portugal y Francia, confirmando la estrecha relación existente entre el abandono del medio rural, el envejecimiento de la población y la proliferación de grandes incendios forestales.

El abandono de la actividad agrícola, ganadera y forestal favorece la expansión del matorral, la acumulación de combustible vegetal y la pérdida del paisaje en mosaico, un elemento clave para frenar la propagación del fuego. A ello se suman el envejecimiento demográfico, la pérdida de servicios básicos y la disminución de la capacidad de gestión del territorio, factores que, combinados con el cambio climático, elevan el riesgo de incendios extremos.

Más allá del diagnóstico, el informe plantea una hoja de ruta para reducir la incidencia de los grandes incendios forestales. Entre las medidas propuestas figuran la recuperación de la actividad agroganadera y forestal, la conservación de paisajes diversificados que actúen como cortafuegos naturales, el impulso al relevo generacional, el mantenimiento de los servicios públicos y una gestión activa del territorio que limite la acumulación de biomasa.

La investigación subraya que la prevención no puede apoyarse únicamente en los dispositivos de extinción, sino que requiere políticas públicas orientadas a fijar población, generar oportunidades económicas y reforzar la resiliencia del medio rural frente a los efectos del cambio climático.

El estudio, elaborado en el marco del programa europeo SUDOE, pone a disposición de los municipios de Galicia y del norte de Portugal una herramienta de referencia para orientar las políticas locales de prevención de incendios y de ordenación del territorio.

Las previsiones formuladas por el Eixo Atlántico en 2018 se han visto confirmadas

Este trabajo da continuidad al informe publicado por el Eixo Atlántico en 2018, pionero en alertar sobre la aparición de nuevas tipologías de incendios forestales y sobre las consecuencias derivadas de la falta de planificación y gestión del territorio. Buena parte de los escenarios descritos entonces se han materializado en los años posteriores, lo que refuerza la vigencia de aquellas advertencias y pone de relieve la necesidad de impulsar políticas estructurales que aborden de manera conjunta el reto demográfico, la gestión forestal y la adaptación al cambio climático.

Documentación complementaria: