Con capacidad para generar energía suficiente para suministrar 60 mil familias por año, las plataformas están instaladas en el mar, a veinte kilómetros de Viana do Castelo
Es un hito de la ingeniería para Navantia Fene, la plataforma con la turbina totalmente instalada para el parque eólico marino flotante de Windfloat Atlantic, el primero que se construye en la Europa continental. Estará situado en aguas de Portugal, a 20 kilómetros de la costa de Viana do Castelo y a apenas 60 de la frontera con España.
El proyecto, liderado por la portuguesa EDP Renovables con una participación de Repsol del 19,4%, es además una clara apuesta por las energías renovables que abre un campo cuyos límites aún no se atisban. Ante la escasez de emplazamientos en tierra, los parques marinos se benefician de un viento más frecuente e intenso, que les dota de mayor carga.
El parque eólico flotante portugués cuenta con los aerogeneradores más grandes del mundo disponibles comercialmente, de casi 9 MW cada uno, lo que contribuye a incrementar la generación de energía y fomenta una reducción considerable de los costes asociados al ciclo de vida y su facilidad de anclado
Europa instaló en 2018 un total de 2.600 megavatios de nueva potencia eólica marina, según la patronal del sector, WindEurope. El parque continental creció así un 18% en el último año, en el que se conectaron 15 parques marinos que elevaron a 105 el total de instalaciones. De ellas, una sola es de carácter flotante: la inaugurada en 2017 en aguas escocesas por la petrolera noruega Statoil. Su potencia es una tercera parte de la que entrará en funcionamiento en Portugal.
El proyecto Windfloat Atlantic se emprendió con una inversión de 125 millones de euros, de los que 60 millones fueron aportador por el Banco Europeo de Inversiones. La vicepresidenta del BEI, Emma Navarro, presentó el apoyo al proyecto en 2018 como una demostración de compromiso con los proyectos de energías limpias. La plataforma 'offshore' sumó otros 29,9 millones del programa NER300 de la Unión Europea y hasta 6 millones del Gobierno portugués. Para Repsol, su implicación en Windfloat Atlantic refleja su compromiso "con la innovación y la transición energética".