Ferrol, ciudad del Eixo Atlántico, se presenta como candidata ante la Unesco para ser Patrimonio Mundial bajo el nombre "Ciudad de Ferrol: Puerto de la Ilustración". Puede apoyar la candidatura cubriendo este formulario
La candidatura "Ciudad de Ferrol: Puerto de la Ilustración" forma parte de la Lista Indicativa de la UNESCO a Patrimonio Mundial desde lo 27 de abril de 2007. La propuesta se incluye en la categoría de bienes culturales y tiene como uno de los principales valores el hecho de que constituye una aplicación precisa y detallada del modelo utópico del "puerto ideal" de la arquitectura clásica. Así, el puerto de Ferrol es un ejemplo de como la acción directa y centralizadora de la monarquía del siglo XVIII creó, a través de instituciones académicas y técnicas, un complejo naval militar ex nuevo, de diseño unitario, con novidosas instalaciones de apoyo logístico destinadas a mantener una flota de guerra.
Entre los valores de la candidatura "Ciudad de Ferrol: Puerto de la Ilustración", al otro lado de la integridad y de la autenticidad de los bienes que la integran, hace falta destacar que varios de sus bienes fundamentales están declaradas BIC (Bien de Interés Cultural). Así es el caso del Barrio de la Magdalena, declarado en 1984 y de los castillos de Sano Felipe y de Nuestra Señora de la Palma, junto a las Baterías de San Cristovo, Sano Carlos y Las Venías y el Arsenal Militar, declarados en 1994. 
La candidatura abarca a los Ayuntamientos de Ferrol, Fene, Narón, Neda, Mugardos y Aires y que, a la vez, divide sus componentes en cinco subáreas unitarias: Ciudad-Plaza, Puerto Natural, Arsenal Militar, Arsenal Civil y Defensas Costeras. Los cinco componentes que integran la candidatura conservan altos grados de integridad y autenticidad gracias a que se mantuvieron en uso desde su construcción y la que en el padecieron periodos de destrucción, características que las singularizan frente a los otros complejos navales-militares. El Ayuntamiento de Ferrol cuenta con una web específica para impulsar el camino a la declaración de la Unesco.
Conseguir el reconocimiento de la UNESCO implicará una mayor protección tanto para la ciudad como para su puerto natural y arsenales, y permitirá mejorar el mantenimiento de unas construcciones que cuentan tres siglos y conservan una alta relación con el plano original, lo que les ayuda a transmitir los valores del diseño y de la construcción racionalista.