Cientos de lucenses se concentran ante la estación de Lugo para requerir mejores servicios ferroviarios
Pocas veces en la capital lucense todos los partidos políticos se pusieron detrás de la misma pancarta para reivindicar la misma infraestructura, como sucedió ayer. Y además hacía décadas que la estación del ferrocarril no estaba tan concurrida. Esta vez los cientos de lucenses presentes no esperaban para subirse al tren, sino para no perderlo.
"Non sobra nadie. Todos somos necesarios. É imprescindible a unidade para acadar o obxectivo", dijo Jesús Vázquez, presidente de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos, convocante de la movilización.
Con la canción de Andrés do Barro ‘O tren’ sonando de fondo por megafonía, la federación vecinal llenó ayer de maletas la Praza Conde de Fontao. Cada una de esas valijas lucía una etiqueta con una población de destino y un cartel con una demanda.
Entre esos mensajes reivindicativos que se podían leer figuraban "Queremos trenes dignos para os nosos fillos", " A Tui, al compás del chacachá" y "Queremos un tren do século XXI", que portaba el presidente de la Diputación, Darío Campos.
Las demandas de la federación vecinal aparecían recogidas en un manifiesto que leyó el portavoz de la plataforma "Lugo... non perdas o tren", José Manuel Carballo. La batería de reivindicaciones es amplia, pero se puede resumir en varios puntos: servicios ferroviarios adecuados para una ciudad de 100.000 habitantes; creación de una línea con Santiago, pues son las únicas capitales de Galicia sin ella; supresión de pasos a nivel; puesta en servicio de la terminal de mercancías en el parque empresarial de As Gándaras y la construcción de la estación intermodal. Incluso propone a Xunta y Concello que salven sus diferencias. La alcaldesa de de Lugo, Lara Méndez afirmó que "nadie sobra a aquí; todos somos necesarios para reclamar esta justa demanda".
La plataforma que convocó el Día da Maleta está integrada, entre otros colectivos, por la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos de Lugo, la Confederación de Empresarios (CEL), el Ayuntamiento de la capital lucense, la Diputación Provincial, los principales sindicatos y los colegios profesionales.