Por Fernando González Laxe. Los radicales cambios tecnológicos en la industria del trasporte marítimo han obligado a las instalaciones portuarias a re-ubicarse, siguiendo una tendencia lógica que va desde la actual localización, situada en la proximidad del núcleo urbano, a localizaciones más adecuadas e idóneas.
Estos cambios ya han mostrado un hecho clave: las ciudades post–industriales han procedido a re-desarrollar sus puertos antiguos y sus instalaciones industriales en función de las dinámicas de reestructuración de los denominados waterfront.